Ruta ermita de Santa María
SL-CC 29. Se inicia el sendero en la localidad de Tornavacas, junto a la fuente de Santa Ana.
Se inicia el sendero en la localidad de Tornavacas, junto a la fuente de Santa Ana. Una pista gana altura rápidamente por encima del pueblo, hasta transformarse en una calleja, entre paredes de piedra. De nuevo sobre una pista, atravesamos un tramo de robledal y tras una bifurcación en Llanacaozo, comenzamos a descender, entre cerezales, hacia la garganta de San Martín, por un estrecho camino de herradura. Una vez cruzado el puente de Llanamolinos sobre la garganta, hay que tomar una pista encementada hacia la derecha, que nos llevará hasta un cruce con otra pista. Seguimos hacia la derecha, para atravesar un nuevo puente, el de Santa María, y tras una corta subida llegamos a un nuevo cruce. A la derecha, a menos de 50 metros se encuentran las ruinas de la ermita de Santa María. Desde el punto anterior, hay que continuar por la pista, que en suave descenso nos acerca al pueblo. Se deja a la izquierda el puente sobre el río Jerte, para continuar rectos, ahora en subida, para llegar a la fuente de Santa Ana, en el mismo punto de inicio de la ruta.
El Lenguaje de las Piedras.
Desde la Edad Media la historia del Valle del Jerte se escribe y exterioriza en las piedras de las fachadas de sus casas. En el transcurso de esta ruta nos encontramos con símbolos y elementos urbanísticos históricos, que nos harán recordar a sus primitivos moradores. A los interesados en profundizar en el conocimiento directo del lenguaje de las piedras, se les recomienda un sosegado recorrido por las calles del pueblo.